Cuando Maxis vio que los juegos podían ser redituables
El 1 de junio de 1995, 𝙈𝙖𝙭𝙞𝙨 se hizo pública y entró a Wall Street como una de las compañías más peculiares de la industria del videojuego.
Fundada por Will Wright y Jeff Braun, 𝙈𝙖𝙭𝙞𝙨 no vendía “juegos” tradicionales: vendía simulaciones. 𝗦𝗶𝗺𝗖𝗶𝘁𝘆 convirtió la planeación urbana en entretenimiento; SimEarth jugó con la evolución planetaria; SimAnt llevó la estrategia al mundo microscópico; y SimLife exploró ecosistemas artificiales.
Su salida a bolsa representó algo importante: la validación comercial de una idea rara para la época, que los videojuegos también podían ser laboratorios de sistemas complejos.
Pero el mercado público exigía crecimiento, dirección y resultados. Tras años de experimentación irregular, 𝙈𝙖𝙭𝙞𝙨 terminó siendo adquirida por 𝐄𝐥𝐞𝐜𝐭𝐫𝐨𝐧𝐢𝐜 𝐀𝐫𝐭𝐬 en 1997.
Aun así, su legado quedó intacto: 𝙈𝙖𝙭𝙞𝙨 nos enseñó que jugar también podía significar simular, observar y entender cómo funciona un mundo.















