Juego de seducción
Susurro un par de palabras a su oído como signo de demostración de aquel simbólico momento.
No se necesito mucho mas que un par de episodios de gran intensidad para entender la magnitud de aquella escena.
Nada trascendió fuera de ese silencio adornado de fugases momentos de sonidos estridentes producidos de aquel acto carnal.
Él no era sincero y ella no era una ilusa.
Ambos jugaban el juego de la seducción,cada cual a su manera.
Él fingiendo amor,ella vulgaridad.
Al fin y al cabo,era mas fácil que entregar un corazón que todavía no aprendió a sanar.
-Natalia grhol












