Tipo de raza: Bestia, Faérica.
Esperanza de vida: Alrededor de 300 años. Mueren y envejecen como los humanos.
Corte: Luminosa.
Trasfondos típicos: Cazadores, Arqueros, Guerreros, Soldados, Centinelas, Guardianes, Paladines, Maestros de Armas, Mercenarios, Comerciantes, Nómadas, Artistas.
Resistencia al hierro: 3/5
Descripción: La historia cuenta que, al principio de los tiempos, el Dios Dagda les dijo a los hombres primitivos que podían cazar lo que quisieran en sus bosques para sobrevivir. Pero que el unicornio, uno de los símbolos de Danann, estaba prohibido. Durante un tiempo los hombres cumplieron su promesa, pero a medida que los cazadores iban mejorando su técnica iban buscando presas cada vez mejores. Y al final, la única que se les resistía, era el unicornio. Su desobediencia desencadenó que sus esfuerzos por cazarlo dieran sus frutos, pero el crimen de derramar la sangre de un animal tan puro no fue perdonado por Dagda. El Dios Padre los maldijo, y transformó a los cazadores en seres cuasibestiales para que aprendieran a vivir a la vez como presas y como auténticos depredadores. La traición fue el origen tanto de los faunos como de sus primos, los sátiros.
Los sátiros aceptaron el castigo de Dagda como tal, y desde entonces, se han convertido en fieles guardianes y centinelas de los bosques y templos más preciados de sus Padres. Su arrepentimiento y sus ganas de subsanar su pecado les permitió incorporarse a la Corte Luminosa.
Aunque utilizan su glamour para parecer completamente humanos, ésto es un mero espejismo. En su forma real la parte superior del cuerpo es humana, pero la inferior corresponde a la de una bestia. Puede ser prácticamente cualquier animal: una cabra, un ciervo, un caballo, un toro... Pueden tener cuatro o seis extremidades, y pueden presentar cuernos en la cabeza dependiendo de su parte animal. Superan con creces los dos metros de altura. Debido a que son los que están más cerca de la redención, su glamour les hace parecer más humanos y civilizados que a los faunos, incluso cuando están en forma real. Pero su magnetismo animal sigue presente, de modo que aunque exteriormente puedan pasar por hombres y mujeres corrientes; en realidad siguen poseyendo un atractivo magnético y seductor que despierta los instintos más bajos de quienes les rondan cerca.
Visten ropas sencillas, y han sabido adaptar sus armaduras para proteger su parte animal cuando tienen que luchar, ya que el glamour les consume demasiada energía como para mantener su aspecto humano mientras pelean. Conviven con los humanos la mayor parte del tiempo, de modo que entre ellos hay una aceptación bastante buena.
Los sátiros han aprendido a dominar su parte bestial, superponiendo su naturaleza humana. Si bien, es sabido que durante la luna llena, les cuesta mucho más mantener el control. Aún así, han sabido desfogar su fuego interno a través del entrenamiento marcial, motivo por el cual el grueso de las filas de la Corte Luminosa está compuesto mayormente por Faunos. La disciplina militar es una excelente forma de mantener a la bestia a raya, y al mismo tiempo el combate les da la oportunidad perfecta para desahogarse.
Otros sátiros han aprendido a sacar su parte feral a través de las interpretación o la creación de obras artísticas, cuyo valor en el mercado puede resultar realmente alto. Los bardos más famosos de Avalon son, de hecho, sátiros que han sabido usar su glamour para contar apasionantes historias y mitos.
Poderes (a elegir 3):
Grito de Guerra: Cuando un sátiro entona su grito o toca su cuerno de guerra, es capaz de infundir el valor y la fuerza de voluntad a sí mismo y a todos sus aliados. Éstos se sentirán revitalizados si estaban cansados, y no se dejarán llevar por el miedo o la confusión. También tiene el poder de romper cualquier tipo de control mental, ensimismamiento e interrumpe los efectos del aturdimiento. Pueden llegar también a desconcentrar a los magos, brujas y hechiceros, interrumpiendo sus invocaciones y conjuros para que no lleguen a completarlos. Gasto de energía medio.
Glamour irresistible: Con el poder de su glamour, un sátiro puede tentar a otro ser para que caiga presa de sus encantos, su labia y de su atractivo físico. Independientemente de si el sátiro le cae bien o mal, el afectado por el glamour empezará a sentir interés por él, tendrá más en cuenta sus opiniones y será incapaz de no prestarle atención durante un largo rato. Con la exposición suficiente, podría incluso empezar a excitarse sexualmente, independientemente de su orientación sexual. Gasto de energía moderado.
Melodía hipnótica: Si sabe tocar un instrumento o tiene una buena voz, un sátiro puede hipnotizar a alguien utilizando la música. Mientras toque, el que escuche caerá presa de un súbito sueño y entrará en un estado sonámbulo, en el que será susceptible a las órdenes del sátiro. A través de la música, puede darle instrucciones simples y sutiles para que actúe sin poder resistirse, siempre y cuando éstas no atenten contra su propia vida o vayan en contra que el personaje no haría bajo ninguna circunstancia. El hipnotizado se despertará si la canción se interrumpe, si sufre algún daño, si cae, si se sumerge en agua, o si alguien le golpea o zarandea violentamente. Gasto de energía alto.
Transformación: Los sátiros aprenden a convivir con su bestia interior transformándose totalmente en su parte animal, y dando rienda suelta a sus instintos temporalmente. Gasto de energía bajo.
Piromancia: Control y manejo a voluntad del elemento fuego. No necesitan una fuente externa para generarlo. Consumo de energía moderado a muy alto, dependiendo de lo grande o catastrófrico del objetivo para el que se emplee el poder.