Yo era una granada...
—Un día, estaba solo pensando en nosotros, y me di cuenta de cuánto la lastimaba. Para entonces, ya era demasiado tarde para arreglar lo que había roto un par de miles de veces... su corazón. Nunca quise causarle dolor, pero, supongo que eso es lo que todos dicen... Aun así, ella estaba allí para mí, en lo malo y lo peor. Sin embargo, tomé la decisión de marcharme, porque sabía que ella no se merecía eso, y sabía que por más que la amara, yo no la merecía a ella. Así que sí, de todas las veces que me había ido y había vuelto, esta vez era para siempre... y no sé si mi acto de amor, (o como sea que quieran llamarlo) no la lastimó nuevamente, pero estaba seguro, que está sería la última vez. La verdad es que... yo era una granada.
-S.















