ClichĂŠ (I)
Te gustaba como escribĂa sobre ĂŠl, jamĂĄs te darĂŠ el gusto de escribir algo igual de significativo sobre ti. No significas nada si tu presencia solo trae decepciĂłn. Eres un hombre mĂĄs en el mundo, eres un hombre del que debo de cuidarme. Siempre lo supe, pero apostĂŠ por confiar en ti,Â
No volverĂŠ a decir âpongo las manos al fuego por ĂŠlâ, realmente nunca te conocĂ, y ahora que lo hice espero perdonarme el haberme fallado por darte una oportunidad.














