Eres esa fuente agua en la que quiera saciar mi inagotable sed de ti, de tus besos como brasas, de tus caricias ardientes, de tus abrazos calurosos, de tus miradas de fuego.
Eres arena desértica que me golpea, me envuelve, llenando todo, arrasando sin miramientos.
Eres calor y a un mismo tiempo, el lÃquido que anulas lo sed que tengo de ti.
Me gusta, me encanta que seas tan ardiente, que conviertas en cenizas mi placer y la pasión, le tentación y la lujuria, el amor y la ternura y que en una misma hoguera nos volvamos cariño puro.
Leregi Renga













