Resistirnos a aceptar LO QUE ES, es quedarnos en la queja, en el berrinche...
Algunas veces nos resistimos a lo que es, a lo que pasa; quisiéramos que fuera distinto, que fuera como NOSOTROS lo queremos, cuando NOSOTROS lo queremos y con quien NOSOTROS deseamos.
Aceptar y agradecer es una energía de humildad; es una buena manera de trascender nuestra circunstancia, y pasar a lo que sigue.
Muchas veces las circunstancias de la vida y/ó las personas, nos sorprenden, ponen a prueba nuestro temple, nuestro centro, nuestro amor.












