Día 182: Cuando salí en la radio.
Y esto es como muy fardón. Pero, hoy he sido entrevistada desde España para la radio. No todo el mundo puede decir que ha salido por la radio. Vale, hay mucha gente que sí, entre entrevistas, llamadas dedicando canciones a tu amor de turno, intentando ganar concursos o como el tipo que ha estado hablando antes que yo, contando su testimonio de cómo una bola de fuego verde ha atravesado Madrid esta mañana. Por París no se ha visto ninguna de esas, pero en París estoy yo y es por eso que me han entrevistado, para contactar con esos españoles que han dejado su tierra natal.
Quizás no ha sido la mejor entrevista que podía dar, pero aun así estoy bastante segura de que Gabilondo contactará conmigo pronto para solicitar otra entrevista, una ya más formal. Mientras tanto yo seguiré con esto. Con lo que en parte me ha llevado a eso. Escribir.
Suma y sigue y llega un momento después de casi 6 meses (mañana hará medio año que llegué aquí, te caes muerta, lo sé) que empiezo a establecer ciertas rutinas, como comer en los comedores de estudiantes una vez por semana, teniendo conversaciones de lo más bizarras, siempre esperando que nadie te entienda. Porque de verdad que el día que haya un hispanohablante poniendo la oreja… tela. La suerte es que a nosotros hispanohablantes se nos ve (oye) de lejos. Siempre sabemos cuándo hay uno en la sala.
Comedores a parte pero no comidas. Destacaremos del finde el delicioso magret de pato que caté el domingo. No digo en vano que el pato es el animal más completo del mundo. Nada, vuela, anda con gracia y encima está buenísimo. Desde aquí sigo fomentando un bajo consumo de carne. Pero no hay que negar lo evidente, la carne de pato es una maravilla. Pero más maravilla es el Coulant au chocolat que siguió al magret, el fin de semana no podía tener mejor broche que ese.
Pero el lunes amaneció con ganas, con baloncesto y con la posibilidad de hacer la mini-entrevista en Radio4G. Así que, hagamos mención al refranero español y digamos aquello de “Estoy más contenta que unas castañuelas”. Inserten una flamenca de whatsapp.











