Eres pura magia, conocerte y
encontrar esa profunda mirada tuya, navegar en tu fuerte ironía,
hundirme en el sonido de tu voz aterciopelada.
No pareces pertenecer a este mundo crudo, te arraigas en la mente, te vuelves manía, llevas contigo el encanto de un hada.
Y sí, no hay palabras para describir la mujer que eres, todo sería superfluo.
Tal vez, ni siquiera sería justo
tratar de imprimirte en el papel
porque estás ahí, en algún lugar
vivo, radiante, con los sueños abiertos y el corazón palpitante de esperanzas.
Pienso en ti, te recuerdo,
buscando palabras que no encontraré.