Un deseo cada noche, un deseo antes de entregarme a la calidez de mi cama, de meterme entre sábanas de seda y columpiarme entre sueños de oropel: luna, permíteme soñar nuevamente con él.
Y esa, esa es mi oración antes de dormir, antes de abandonarme al sutil encanto de tenerte conmigo aunque solo sea en sueños.
Leregi Renga















