La felicità di avere un figlio #11 (2)
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La felicità di avere un figlio #11 (2)

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Hoy salió el sol pero siento que dentro mío a veces oscurece, hay días soleados y de pronto se tornan grises y no sé porqué sucede .
Seance - Julia Iredale
—I Feel Nothing

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Le imprese che si basano su una tenacia interiore devono essere mute e oscure; per poco uno le dichiari o se ne glori, tutto appare fatuo, senza senso o addirittura meschino.
Italo Calvino, Il Barone rampante
Eysgal || La vision del miedo
La sinceridad, el amor, el cariño... son conceptos que aparentemente deberían de ser agradables y en la mayoría de los casos son elementos positivos en nuestro día a día.
𝐏𝐞𝐫𝗼 𝐞𝐥 𝐟𝐚𝐜𝐭𝗼𝐫 𝐌𝐈𝐄𝐃𝐎 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐭𝐫𝐮𝐢𝐫𝐥𝗼 𝐭𝗼𝐝𝗼 𝐚 𝐬𝐮 𝐩𝐚𝐬𝗼.
El dolor es una emoción que nos afecta directamente y puede provocar muchas y muy distintas reacciones en nosotros. Algunos se quedan completamente paralizados, hay quienes gritan y quienes huyen, e incluso se han dado casos de histeria donde, desconsolados, la risa nerviosa se apodera de ellos y no pueden evitar repetirse una y otra vez: “𝑬𝑺𝑻𝑶 𝑵𝑶 𝑬𝑺 𝑹𝑬𝑨𝑳.“ Sentir podemos llegas a experimentar muchísimos cambios, una tensión repentina de nuestros músculos, sequedad en la boca, temblores. Y cuidado aquellos que no vengan meados de casa, aunque...
¿𝑫𝑶𝑵𝑫𝑬 𝑵𝑶 𝑷𝑼𝑬𝑫𝑬 𝑫𝑨𝑹𝑺𝑬 𝑬𝑺𝑻𝑬 𝑻𝑰𝑷𝑶 𝑫𝑬 𝑺𝑰𝑻𝑼𝑨𝑪𝑰𝑶𝑵𝑬𝑺?
Se puede tener miedo a muchas cosas y es un tema bastante recurrente en mi vida, pero no por nada en especial, es más como un fetiche enfermizo, esa sensación de adrenalina. Una fantasía.
𝑬𝒀𝑺𝑮𝑨𝑳
Una criatura cuya supervivencia depende de su capacidad de crear este sentimiento. La parálisis completa de nuestro cuerpo, llegando a causar paros cardiacos a aquellos que se atreven a mirarles directamente. Ya de por si, no es una criatura que inspiré confianza alguna, y al verlo de lejos, no... si lo ves de lejos ya puedes olvidarte de salir con vida. REZA por que no te haya visto antes que TU a ÉL. Suplica por que haya sido saciado y su estómago no ruja al verte. Y corre.
𝑵𝒐 𝒎𝒊𝒓𝒆𝒔 𝒂𝒕𝒓𝒂𝒔. . .
Como investigadora, me veo obligada a acercarme a estas criaturas, siempre manteniendo una distancia prudente pero igualmente nada recomendada. El miedo es un instinto primitivo que nos ayuda a diferenciar entre algo seguro o un posible peligro, eso unido a una visión y criterio estético podemos saber cuándo debemos 𝐍𝐎 𝐀𝐂𝐄𝐑𝐂𝐀𝐑𝐍𝐎𝐒 a algo en cuestión. Sabemos de anatomía y podemos deducir que unos dientes afilados ayudan a triturar la carne de supuestas presas y para cazar, al igual que con las garras. Si, en otras ocasiones os dije que no hay que juzgar a un libro por su portada, sin embargo, ante el desconocimiento es mejor una huida limpia y rápida porque nunca sabrás que podría matarle. El miedo nos ayuda a realizar dicha huida en el mayor de los casos, pero claro, ¿qué pasa si este miedo consigue que tu cuerpo se congele?
El miedo intenso, la parálisis de todo tu cuerpo y la mítica gota de sudor frío por el intenso momento al encontrarte con “𝐋𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐢𝗼́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝗺𝐮𝐞𝐫𝐭𝐞”, nombre puesto por los lugareños que prefieren dejar tranquilas a estar grotescas criaturas… La capacidad de paralizar a su presa con solo mirarle a los ojos es algo desgarrador, provocando que, como gesto de última voluntad, sea postrarte ante dicha criatura desplomándose en el suelo sin poder dejar de mirar su penetrante ojo.¿Matarlo? Su dura piel podría complicar la vida a cualquiera, pero su desprotegido estómago es un blanco fácil, un punto débil, una salida de escape a una situación difícil. Su altura puede llegar a los 5m de con el cuello estirado, 6m los más grandes, es una altura bastante considerable, para que os hagáis una idea, una jirafa macho puede llegar a medir de 4 a 6 m, pero Eysgal cuenta con una fuerte estructura muscular y un movimiento suyo puede ser el final para muchos. Una noche, alejada del territorio de estas criaturas, sentí el crujir de las ramas al ser brutalmente arrancadas desde el árbol. El estruendo de decenas de hojas golpeando el suelo aún sujetas a la rama recién partida, ¿quien iba a pensar que ese sonido podía producir la más pura angustia de la muerte? Desolada, solo pude aferrarme a la escopeta que, por suerte, había llevado conmigo y ocultado en la misma tienda de campaña donde dormía.
El rascar de las garras de esa criatura en la tierra seca, el extraño chasquido que producía desde su garganta, era como una cuenta atrás que dictaría mí sentencia. ¿Serían sus garras o sus colmillos? Es en momentos como esos, en los que el suicidio no te parece tan mala opción. Pero aferrada al rifle de caza como a la vida, apunte a aquella esbelta figura, mientras con una pequeña navaja intentaba agujerear la tienda de campaña para tener una salida de escape una vez de el pistoletazo. Las manos me sudaban y el crujir de la lona de la tienda de campaña era acompañada del macabro jugueteo de aquella criatura. Lona por la que observaba indirectamente a esa criatura infernal, pero que me protegía de la de su mirada la cual parecía que me ignorase. De pronto, el sonido cesó, los arañazos y mordisqueos a esas jóvenes ramas cortadas se convirtieron en discretos pero agonizantes pasos, me había visto. Estaba a unos pocos metros de mí, y apenas había conseguido salir de aquella tumba de tela en forma de casa a la que llamaba tienda de campaña y en la que días atrás había podido descansar sin problema alguno. Fué entonces, cuando conseguí salir de espaldas, con los ojos cerrados y cayendo torpemente al suelo junto al arma de fuego que seguía sujetando con una de mis temblorosas manos.