Capítulo 12 - Controlando el firmamento
Bajo la lápida sagrada, un ascensor de piedra me invita a descender a los niveles inferiores. Me bajo en el primer piso de un saltito. Avanzo hacia la derecha siempre leyendo la historia de los gigantes, intentando recomponer esos fragmentos en mi cabeza. Contemplo más estátuas de gigantes en las salas contiguas. Un cofre que no puedo abrir... Una escalera que no puedo alcanzar... ¡se me acumulan los misterios! Un esqueleto me advierte: "La Fuerza reside al pie de Futo".
¿Futo? ¿Cuál de estas moles será Futo?
Observo una escalera que parece querer sacarme de esta zona y memorizo su posición para investigarla otro día. Vuelvo para atrás de vuelta al ascensor para bajar hasta la parte más inferior. Investigo hacia la izquierda: más estátuas de gigantes, más fragmentos de historia que memorizo... Doy la vuelta cuando me topo con una bella puerta que me invita a cambiar de, digamos, "ambiente".
Primero quiero resolver el misterio de los gigantes. ¿Quiénes eran? ¿Qué fué de ellos? ¿Dónde compraban la ropa?
En la sala del ascensor una escalera me lleva hasta el sótano del mausoleo. Dos interruptores y un disco gigante con tres imágenes grabadas que da nombre a la habitación. Estrellas, Sol, Luna... esas són las imágenes del Nebra Disk. Salto sobre un interruptor y coloco las estrellas en la parte superior. Intento recordar la lápida donde leí algo al respecto: "Un manto de estrellas cubrió a Bado, que cayó en el más profundo de los sueños".
Bien, creo que debería buscar ahora a ese tal Bado... quiero ver si se ha lavado los dientes y se ha ido a la cama.
No tardo en localizar la estatua de Bado. Al contrario que antes, ahora la piedra cobra una mínima vida, la suficiente para hacer que Bado caiga ruidosamente al suelo devorado por el sueño. Y yo estaría dispuesto a hacer lo mismo. Pero me animo al ver que puedo encaramarme a su cabeza para alcanzar la escalera que antes me era inaccesible. Arriba una trampa guarda la Ankh Jewel, pero recuerdo haber sido informado de ella en una de las lápidas y consigo desactivarla antes de lanzarme a por el cofre. El templo es cruel, pero da avisos a quién quiera escucharle.
Decido volver a la sala del Nebra Disk. Esta vez coloco el Sol en posición dominante. Vuelvo a hacer memoria: "El Sol brillaba fuertemente el día en que Ledo cayó en batalla. Un agujero en su pecho trazó el camino hacia su sueño eterno"
Vaya Ledo, ¡cuanto lo siento! Pero creo que ocultas algo en ese agujero del pecho... ¡a ver si es una Mega Drive!
Localizo a Ledo. No había una Mega Drive pero sí un hermoso interruptor. Lo acciono y la caracola me hace saber que algo a cambiado en algún lugar. Doy un repaso mental a las estatuas. Entre las dos de las que ya conozco su nombre y las historias de las demás intento adivinar quién será Futo, quién tiene en teoría la fuerza junto a su pie. Finalmente encuentro la clave que me faltaba. Uno de los gigantes era zurdo, y con ese dato, por increíble que parezca, logro localizar a Futo. Coloco algo de peso junto a su pié y recojo mi recompensa.
¡Tiembla Chuck Norris! ¡Me estoy poniendo cañón!
En una sala con dos gigantes descubro el Ankh en la mano de uno de ellos. Repaso mis apuntes sobre los gigantes: "Sakit el más joven, siguió su propio camino, cerró el cuerpo de Ledo, cayendo después en un letargo con sus poderes en la mano". Es claro que ese que sostiene el Ankh debe ser Sakit. Pero no puedo alcanzar el Ankh desde aquí y vuelvo a la sala del Nebra Disk. Esta vez selecciono la luna: "En una noche de luna llena, Ji comenzó a rezar por la tierra". Medito un momento, tras lo cual vuelvo a buscar a Sakit. Nada más entrar Ji me revela de forma evidente su identidad dejando el Ankh a mi alcance...