También, en LAS MIL Y UNA NOCHES en la edición en francés de Ernest Bourdin y Cía. Editores. 16, Calle del Sena – Saint Germain, se encuentra la ilustración anterior, del cuento Aladino y la Lámpara Maravillosa.
Aladino es un adolescente holgazán al que un brujo malvado -aparecen en la ilustración- procura utilizar mediante mentiras para conseguir una lámpara mágica que se encuentra en un lugar adonde, si se ingresa, se halla también la muerte. Aladino, con su astucia, se queda con la lámpara y, por los servicios del genio que la habita, se enriquece. Luego de vencer nuevamente al brujo, se casa con con la princesa Badrulbudur. Cuando el brujo quiere raptar a la princesa, Aladino lo vence con un anillo mágico.
Alí Babá y los 40 Ladrones. El honesto y humilde Alí Babá es asaltado por 40 ladrones, él los persigue hasta su guarida en una gruta a la que se penetra únicamente corriendo una roca con las palabras mágicas “sésamo ábrete”. Alí Babá oye el secreto y entra en la gruta cuando ellos no están, llevándose parte del botín de los ladrones. Cassim, su hermano, quiere hacer lo mismo pero, una vez dentro de la gruta, olvida las palabras para salir (“sésamo vuelve a cerrarte”) y lo matan los ladrones a su regreso. Alí Babá recupera los restos de su hermano ayudado por Morgiane (en español, “Luz Nocturna”), que era sierva de Kassim y queda como de Alí Babá. Esta mujer, con su astucia, cuando los ladrones van a vengarse de su actual propietario, logra matar matar a 39 de ellos y luego al jefe, que había huido. Tras esto Alí Babá la libera, le da la mano de uno de sus hijos –con el que ella se casa– y él queda como único conocedor de la forma de entrar a la gruta del tesoro de los ladrones.
Finalmente, el Sultán Shahriar, que ya tiene dos hijos con Scheherazade, se convence de la injusticia de su ley, le perdona la vida y viven felices.
“ ‘… je renonce volontiers en votre faveur à la loi cuelle que je m’étais imposée… et je veux que vous soyez regardée comme la libératrice de toutes les filles qui devaient être inmolées a mon juste ressentiment’… Elle se répandit bientôt dans la ville et dans las provinces, ce qui attira au sultan et à l’aimable Scheherazade, son épouse, mille louanges et mille bénédictions de tous les peuples de l’empire des Indes”.
“ ‘Yo renuncio voluntariamente en vuestro favor a la ley cruel que me hube impuesto… y yo quiero que seas recordada como la liberadora de todas las chicas que debieran ser inmoladas por mi justo resentimiento’… Esto se difundió pronto en la ciudad y en las provincias, lo que le atrajo al sultán y a la amable Scheherazade, su esposa, mil alabanzas y mil bendiciones de todos los pueblos del imperio de las Indias.” (tomo 3, pg. 482).