Mi tren partió antes de la estación...
Me quedé esperando, a que pasara ese tren, TU tren. Por su puesto tu tenías mejores planes para ese momento...
Eran las 4 de la tarde cuando entendí que me había dejado completamente y para siempre. Ese tren se había alejado sin ninguna explicación lógica.. porque yo había llegado a tiempo, como siempre. Lo irónico era que yo seguía esperándolo, aún sabiendo la verdad. Pasó el tiempo y cada vez esa parada de estación se iba quedando vacía; en cada tren que pasaba, iba partiendo un recuerdo o un sueño, un momento vivido e incluso se iban yendo sentimientos que ni yo sabía que estaban esperando también... De cierta manera era fácil, porque ese tren, MI tren, jamás regresó; su recuerdo estaba cada vez más difuso.
Hasta que un día, el día en el que yo decidí cambiar de estación, decidió aparecer nuevamente ese tren que quería ver desde hace mucho tiempo, apareció nuevamente pero esta vez como una estrella fugaz, su velocidad fue increíble, pero solo necesitó eso para que cada recuerdo y sentimiento decidieran regresar a la estación...