frustración hecha persona, mirada fija sobre papeleo, ciertos documentos arrugados a su alrededor. mirada se alza en dirección a la fémina, siente cierta vergüenza, pero a fin de cuentas, qué importa. “di esta dirección para que mis cartas sobre la universidad llegaran... orion me lo permitió, no quería que mi madres las viera.” comenta, explica con simplicidad, mirada se desvía. “al parecer, nadie está dispuesto a aceptar la escoria, y me quedaré encerrada en este maldito pueblo.” no era estúpida, notas que rozaban la excelencia, conocimientos de todo tipo, pero nadie veía más allá de reputación, de repetición de un año de secundaria. — @marcnox.