Hay personas que un día se marchan de nuestra vida… pero nunca encuentran la forma de irse del corazón.
Podemos dejar de escribirnos.
Podemos acostumbrarnos al silencio.
Podemos pasar años sin volver a cruzar una sola palabra.
Quizá el destino nos convierta en dos extraños que alguna vez compartieron los mismos sueños.
hay recuerdos que el tiempo jamás consigue borrar.
Porque no todas las personas llegan para quedarse a nuestro lado.
Algunas llegan para quedarse dentro de nosotros.
Hay amores que no terminan el día de la despedida.
Simplemente aprenden a existir desde la distancia.
Cada quien toma su rumbo.
Construye nuevas historias.
Pero hay huellas que ningún camino logra borrar.
Porque lo que dejaste en mi alma no desapareció con los días.
Ni siquiera el silencio logró arrancarlo.
Contigo descubrí emociones que nunca había sentido.
Aprendí a querer de una manera distinta.
Y desde entonces entendí que hay personas que transforman nuestra vida para siempre, incluso cuando ya no forman parte de ella.
No porque continúen presentes…
Sino porque cambiaron algo en nosotros que nunca volvió a ser igual.
Tal vez nunca volvamos a encontrarnos.
Tal vez nuestros caminos ya escribieron finales diferentes.
Pero si alguna vez pienso en aquello que dejó una marca imborrable en mi corazón…
no necesitaré pronunciar tu nombre.
Me bastará recordar lo que viví.
Porque existen personas que no fueron eternas en nuestra historia…
pero sí eternas en nuestros recuerdos.