Estimada (#cualquiera) empresa La Blanquita SRL: Me sorprende poder escribirles, ya que el día de ayer pensé que mi muerte estaba, si no inmediata, por lo menos próxima. ¿Por qué razón me visitaría la parca y que conexión tiene esta potencial reunión con ustedes? se preguntaran. Ayer, luego de condimentar mi humilde plato de arroz con una bolsa de su queso rallado "La Babilonia", pensé que caía muerto debido a un agudo caso de envenenamiento. El sabor de su queso (que compro hace años) era GENOCÍDICO, TERRORISTA TOTAL. Nunca en mi vida alimento mas feo había entrado en mi boca. El sabor de este queso era fuerte como escupida de camélido y pavoroso como darle la espalda a un moribundo. Obviamente comprobé la fecha de caducidad del siniestro y faltan mas de dos meses para que llegue. Honestamente espero mas de una empresa que sé, se hizo de abajo, laburando como cualquier hijo de profesor de gimnasia . Desearía que no olviden que sus clientes son como sus amigos del primario y deben cuidarlos. Por favor dejen de desmejorar la calidad de su producto por que si no, este fiel cliente se va a volver acérrimo enemigo. Mi papá, durante el proceso de divorcio con mi madre, me dijo deprimido un día: "todo lo que esta bien, algún día va a estar mal, y todo lo que esta mal, va a empeorar". No me gustaría que ustedes le den la razón. Espero su respuesta a este humilde pero firme reclamo. Quiero volver a sonreír con su queso. Iti el hermoso












