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TW: Lemon, uke! Tom x seme! Bill, twincest, yaoi, misuse of a cake, Tom boypussy, watersports, breeding kink, birthday sex.
N/A: De antemano, una disculpa publica. Hace mucho tiempo no publico aqui, prometo ser más constante.
Se supone que este fanfic lo tenia que terminar antes del cumpleaños a Bill y Tom, pero pues, me atropellaron (es mentira, pero suena gracioso y tragico), en realidad no lo sé, pero si voy a publicar más fics aqui, ese es el punto, well :p
Globos desinflados, confeti, serpentinas, vasos y platos desechables tirados. El caos hermoso después de una fiesta.
"Felices 16 Bill y Tom :D!!!", decía en grande en un cartel de diversos colores.
—Bueno, mamá tiene que irse a dormir —balbuceó Simone viendo a sus hijos, evidentemente cansada. —Sé que no debería de pedirles esto, pero ¿pueden recoger esto?
—Claro, mamá, muchas gracias por la fiesta —respondió Bill con una sonrisa suave.
—Bill y yo vamos a recoger esto, no te preocupes, mamá —le siguió Tom.
—Gracias, son unos amores, realmente necesito dormir. Creo que tomaré una pastilla para relajarme mejor. Los amo —dijo Simone mientras subía las escaleras, directo a su habitación.
Tom soltó un suspiro en cuanto su madre desapareció.
—Fue un lindo cumpleaños, ¿no crees? —comentó Tom viendo a su hermano, quien comenzaba a recoger algunos vasos y platos del suelo.
—Por supuesto, aunque es un poco infantil —rió bajo Bill.
—¿Por los globos? —preguntó Tom.
—No, ya sabes... Los globos, confeti y demás, son tiernos, pero yo hubiera preferido algo más divertido para nosotros, después de todo somos los cumpleañeros ¿no? —divagó Bill sin verle, llevándose los vasos y platos desechables a la cocina para tirarlos.
—¿Te refieres a alcohol? —inquirió Tom, quitando un par de globos de las paredes.
Bill puso los ojos en blanco, apoyándose sobre el marco de la puerta de la cocina, que deja una vista de la sala, donde estaba Tom, bajando globos.
—Sabes a qué me refiero... —acotó Bill, con ese tono en la voz, que hizo estremecer a su gemelo. —Ciertamente, me decepcionó despertar y no verte envuelto, con un lindo moño justo en el...
—¡Bill! —interrumpió Tom, con las mejillas encendidas. —Eres un pervertido, además, ¿yo que voy a recibir? Yo también cumplo años ¿no? ¿Tú también te vas a envolver algo acaso?
Bill sonrió de forma lenta, sin decir nada. Eso lo dijo todo.
Tom se quedó boquiabierto, sin saber qué decir.
El azabache se acercó a su hermano, quitando los globos de sus manos, dejándolos caer en el suelo. Y tomó una de las manos del de rastas, llevándola a su entrepierna.
—Bill —masculló Tom, logrando percibir algo parecido a un moño de regalo debajo de la tela de sus pantalones. —Eres un estupido —terminó por decir, sin poder evitar reír, manteniendo su tono bajo para no despertar a su madre, quien debía de estar durmiendo.
—Yo sí te tengo un regalo, pero al parecer tú no tienes nada para mí —masculló Bill, cerca de su oreja, en un tono triste fingido.
—En serio, eres un estupido muy grande, ¿llevas con eso ahí desde que inició la fiesta? —Tom no podía parar de reír.
—¿Los regalos se abren hasta el final, no? —Bill sonrió ladino, tomándolo de sus caderas mientras le besaba el cuello.
Haciendo retroceder al contrario, hasta que chocó con la mesa. Tom se aferró a los hombros delgados de su gemelo, disfrutando de sus besos en su cuello.
—Espera, idiota, al menos terminemos de recoger la sala —detuvó Tom con una sonrisa maliciosa. —Además, el pastel todavía está afuera —recordó, girando su cabeza hacia la mesa, viendo ahí lo que quedaba del pastel de chocolate, que ya tenía sus nombres escritos en glaseado blanco estropeados.
Bill le dio una mirada rápida al pastel y luego volvió a concentrarse en su hermano, acorralando su cuerpo contra la mesa, haciéndolo inclinarse de espalda sobre esta, volviendo a atacar su cuello.
—Bill, estoy hablando en serio —tembló Tom, cuando su hermano le mordió el cuello.
—Rápido ¿si? Por fis, como cuando estamos en el instituto —suplicó Bill, con los ojos brillosos, presionando su cuerpo contra él, antes de besarle los labios con desesperación y cariño.
—Uhm, pero... Mmm, mamá está arriba —pronunció Tom, correspondiendo a los labios de su hermano.
—No te preocupes por eso, recuerda que esas pastillas la dejan como un ladrillo —respondió Bill, mordiendo el labio inferior del más bajo.
Ante lo dicho, Tom le dio un golpe en la cabeza.
—Eres un grosero, pero... ¿estás seguro que ella no escuchara?
—Tan seguro como que quiero hacértelo aquí —afirmó Bill.
Tom lo pensó por unos segundos, no es que nunca lo hubieran hecho en casa, solo que no en la sala, con las luces encendidas. Sólo lo habían hecho en sus habitaciones con la puerta bien cerrada.
Y terminó cediendo.
—Pero tú vas a recoger esto ¿entendido?
Bill sonrió en grande, asintiendo eufóricamente, Tom pensó que solo le faltaban las orejas y la cola para ser como un perro al que le dijeron que le van a dar su golosina favorita. Y él, era su golosina.
El azabache bajó sus manos por el trasero de su hermano, apretando con una confianza de años, mientras presionaba su creciente erección contra la entrepierna de su gemelo.
—Bill... ¿Tienes condones? —preguntó de repente Tom, inquieto, mientras sentía como comenzaba a lubricar por debajo de la ropa.
—Mierda...no. Nos los acabamos la semana pasada y no he podido ir a comprar más —Bill se dio un golpe en la frente, apretando los ojos. —Entonces creo que tendremos que posponerlo —masculló desanimado, con la intención de alejarse, pero su gemelo lo detuvo.
—Espera... —Tom apretó las piernas, excitado. —Cogeme, Bill, necesito que lo hagas, quiero sentirte adentro, y me muero por sentirte sin nada —expresó, mientras pasaba sus brazos por el cuello del azabache y besaba sus labios.
Bill no pudo resistirse ante eso, y correspondió al beso, presionando a su gemelo contra la mesa, frotando sus intimidades.
Ambos gemelos se besaron con exasperación, saboreando su saliva, mientras Bill presionaba a Tom al tal punto contra la mesa que, el de rastas ya estaba casi sentado sobre esta.
Tom sentía su ropa interior empapada de lo mucho que se estaba mojando su vagina al sentir la presión de Bill por encima de la ropa.
Su interior palpitaba de lo mucho que necesitaba sentir al azabache en ese momento, no quería tener un orgasmo sólo con besos y las manos ansiosas de Bill por encima de la ropa.
—Tócame, Bill, tócame —exigió Tom, agitado, tomando la mano de su hermano para meterla por debajo de sus pantalones.
Bill se separó de sus labios, deslizándose hasta besarle el cuello, mientras que su mano, ahora dentro de los pantalones de su hermano, le acariciaba la vulva por encima de la ropa interior mojada, pasando su dedo medio por la abertura de sus labios, que ya se sentían hinchados.
El más alto siguió acariciando por encima de la tela, presionándole el clítoris haciendo arquear a Tom contra él.
—¿Crees que a mamá le moleste sí tomamos pastel? —inquirió Bill de repente, sacando un poco de su excitación a Tom.
—¿Qué? —Tom frunció el ceño, obligando a Bill a separarse de su cuello para que se vieran a los ojos. —Tienes que estar bromeando, ¿por qué piensas en pastel en este momento?
Bill sonrió ladino, pasando la lengua por encima de los labios ligeramente arqueados hacia abajo de su gemelo en ese momento. —Porque quiero probar algo...
Y sin darle tiempo a su gemelo, Bill le retiró con habilidad aprendida los zapatos, pantalones y ropa interior en cuestión de segundos.
—Eso no responde mi pregunta —Tom infló una mejilla sin dejar de fruncir el ceño.
Bill rió suavemente, y tomando al pastel de una orilla del plato en el que estaba puesto, lo arrastró hasta ellos, dejándolo a un lado de Tom, y con su mano tomó una buena cantidad del pastel de chocolate, untandolo en toda la vulva de su gemelo.
Tom se tenso un poco cuando Bill hizo eso, pero se relajó de inmediato ante la sensación que, aunque extrañaba se sentía extrañamente bien, por lo que cerró los ojos e hizo la cabeza hacia atrás, moviendo sus caderas inconscientemente.
Bill movió sus dedos hacia la cavidad de la vagina de Tom, iniciando a rellenar su interior de pastel, luego de eso, se puso sobre una de sus rodillas y abrió más las piernas de su gemelo.
—Feliz cumpleaños, hermanito —jadeó Tom, guiñandole un ojo a su gemelo, cuando sintió su respiración golpear con su entrepierna.
Bill sacó la lengua, pasándola por encima de su vulva embarrada de pastel de chocolate, saboreando la mezcla de su lubricante natural con el sabor chocolatoso.
Tom apretó los dedos los pies, apoyando en el filo de la mesa, abriendo más las piernas.
—Lame, lame, lame —incitó Tom, soltando aire, a lo que Bill lo hizo, pasándola por encima de los labios, hasta que comenzó a chupar la zona del clítoris.
Tom se llevó el puño a la boca, mordiendo con fuerza para no gemir.
Bill chupo con fuerza, haciendo un sonido obsceno y húmedo al hacerlo, y bajo más con su lengua, llegando a la entrada de la vagina, introduciendo su lengua para comer los restos del pan y chocolate que metió en su gemelo.
Las piernas de Tom temblaron con eso y sintió como si iba a orinarse.
—Bill, mierda... se siente tan bien tu lengua ahí, pero siento que voy a orinarme... Espera, quiero ir al baño... —manifestó Tom, con los ojos entreabiertos, pero Bill no se alejó, en cambio se puso más juguetón.
El azabache apretó el muslo interior de su gemelo, mientras seguía moviendo su lengua y más aparte, también dirigió su mano a una zona más escondida, pasando los dedos por encima de la entrada trasera del de rastas.
Tom cruzó los ojos al sentir ese tacto en esa zona.
—¡Bill! —chilló Tom, apretando los ojos, no aguantando demasiado, por lo que un pequeño chorro de orina le cayó a Bill en el rostro, por lo que rápidamente Tom se avergonzó, pues era la primera vez que le ocurría eso. —Bill, ay, no, qué vergüenza, en serio, lo siento.
Bill no dijo nada y pasó la lengua por toda la vulva, viendo directamente a los ojos a su gemelo, mientras saboreaba la mezcla de lubricante natural, chocolate y ahora, orina, no le resultaba desagradable, sólo nuevo por la orina.
—Eres un maldito, Bill —se relajó Tom, disfrutando de la lengua de Bill, aunque todavía seguía avergonzando, pero a Bill no le importaba en lo más mínimo.
Al cabo de unos segundos más, Bill se separó de la entrepierna de su gemelo y nuevamente se puso de pie, limpiándose los restos de chocolate y fluidos de las mejillas y comisuras de los labios con su antebrazo, para volver a besar a su gemelo.
—Es el mejor cumpleaños, Tomi —comentó Bill antes de separarse de los labios perforados de su gemelo.
—¿Aunque te haya orinado en la cara? —inquirió Tom, alzando una ceja mientras sonreía de forma burlona.
—Son detalles —respondió rápidamente Bill, sonriente y se abrocho los pantalones, bajando el cierre, dejando que cayeran a sus rodillas junto a ropa interior, dejando libre su erección que brillaba de lo bañaba que estaba en preseminal. —Ahora sí, te lo voy a hacer hasta correrme dentro, confieso que estoy emocionado, mi esperma va a fecundar tu óvulo —acotó, en un tono de burla y morbo en la voz.
Tom rodó los ojos, soltando una risa floja. —No, no queremos eso definitivamente, hijos no, Bill, sólo por esta vez, al menos hasta que pueda tener inyecciones sin tener que decirle a mamá, porque siempre me cuestiona sobre con quién estoy saliendo y teniendo sexo, sin saber que el chico al que tanto miedo le tiene de que profane a su hijo "diferente" come en nuestra mesa y es mi hermanito diez minutos menor, mi hermoso gemelo.
Bill se rió con gracia, robándole un beso a Tom, para luego separarse.
—Eres un pervertido, ¿con tu propio hermano? ¡Dios nos salve! —siguió bromeando Bill, tomando un poco más de pastel y untándolo en su pene, posicionándose en medio de las piernas de su gemelo.
Frotando su pene entre medio de los labios jugosos y carnosos del de rastas, antes de alinearse y entrar.
Tom tomó una bocanada de aire mientras Bill se introducía en su interior, abrazando y apretando el pene de su gemelo con su interior.
Bill hizo su cabeza hacia atrás al sentir nuevamente al interior de su gemelo recibirlo de aquella forma que, él consideraba tan bella y perfecta como la primera vez que lo hicieron.
El aroma a chocolate los rodeaba a los dos, cuando Bill comenzó a mecer sus caderas, dando estocadas.
Tom ladeo su cabeza, escuchando el sonido que provocaba su unión, disfrutando de las penetraciones suaves pero profundas que Bill le propiciaba. Amaba frotarse con Bill encima de la ropa interior, al punto que la ropa de ambos terminaba húmeda, pero definitivamente prefería la penetración, era cómo estar lo más juntos que podían.
Viendo de reojo al pastel aún a su lado, Tom tuvo una idea, y se quitó la camisa, quedándose completamente desnudo, tomó un puñado de pastel y se la restregó en el pecho.
Bill entendió el mensaje y se relamió los labios, deseoso, antes de inclinarse sobre el pecho plano pero cubierto de pastel de su gemelo, comiendo directamente de su piel, coordinando su boca y sus estocadas, metiéndose los pezones a la boca, mientras Tom apretaba su mano limpia en la cabellera de Bill.
Tom sintió al cabo de unos momentos como el pene de Bill palpitaba dentro suyo, iba a venirse y honestamente, quería que lo hiciera, tener su semen en su interior, teniendo el pensamiento intrusivo de que, quedaría embarazado, imaginandose con un vientre prominente, se mordió el labio para no gemir con una simple fantasía.
Bill se separó del pecho de Tom, frunciendo el ceño y tomando con firmeza los muslos de su hermano para penetrar más rápido, hasta venirse, dejando que saliera todo su esperma en el interior de su gemelo, ahogando un gemido mordiendo su lengua.
Tom también tuvo que morderse la lengua al sentir aquel líquido caliente llenarlo, aunque... se dio cuenta que esa venida estaba durando demasiado, se sentía demasiado caliente y era más líquido del que había imaginado, por lo que dirigió su mirada al rostro de Bill, y lo entendió.
—¡Bill, te estás orinando dentro mío! —se quejó Tom con las mejillas rojas, intentando no disfrutar de la orina en su interior.
Bill le puso un dedo sobre sus labios y sonrió. —Tú hiciste lo mismo pero yo no me queje.
Tom frunció el ceño. —Entonces sigue moviéndote, que yo aún no me vengo.
Bill obedeció, mientras volvía a besarlo con urgencia, Tom correspondió, mientras Bill se encargaba de mezclar con estocadas los fluidos en el interior de su hermano.
Tom abrazó a Bill con las piernas, empujándolo hacia más adentro todavía, al sentir que estaba cerca, hasta que llegó a su orgasmo, empapando la pelvis y miembro de Bill con su fluido.
Ambos se quedaron quietos, intentando recomponerse, quedándose abrazados.
—Ya sácalo, se siente raro sentirse tan lleno de cosas —murmuró Tom al cabo de unos segundos, con la respiración entrecortada.
Bill tragó saliva, asintiendo, moviendo su pelvis para salirse de la vagina de Tom, por lo que al salir, también salió una mezcla de semen, orina y pastel, goteando sobre el piso, el azabache sintió que se podría otra vez duro al ver eso.
—¿Sabes? —pronunció Tom con voz suave, melosa, jalando a Bill por el cabello para que lo viera. —Todavía queda pastel, podría chupartela...
[...]
Simone soltó un bostezo, recién había despertado, y caminaba con lentitud por el pasillo, para ir a preparar un poco de café e iniciar con toda la actitud la mañana después de la fiesta de cumpleaños de sus hijos.
Pero antes de bajar al primer piso, pasó por la habitación de sus hijos, abriendo la puerta con lentitud, y sus ojos se abrieron en grande al ver a sus hijos en la misma cama.
Bill con los brazos alrededor de Tom, mientras el de rastas descansaba en su pecho.
Ambos estaban totalmente dormidos, exhaustos y parecían haberse dormido luego de bañarse, debido a que el cabello de ambos se veía todavía húmedo.
Simone sonrió, bajando la mirada al suelo. —No sabía que estos niños todavía dormían juntos, supongo que la fiesta los puso sentimentales.
I should probably do a master post about everything we lost in the toll library of alexandria when the new fans were going around in 2023 taking stuff down. They didn't realise most of it wasn't even toll content, it was the band's oldest content, archived by toll shippers.
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I’ve been thinking about the Kaulitz brothers. I don’t really like their ship but I love their dynamic, it’s almost the same as the Way brothers’ except the Ways are little more freakier. I’ve been getting a lot of ideas from that. I might come back to it later.