Océano
Surcas por los temblores de mi piel, aunque yo no te palpe ni tú me sientas. Desde donde te sueño estás y me acerco cada día hasta la frontera en donde está esa sed que me mantiene jadeante, aunque el amor solo sea el gemir invisible de un tiempo que muere a cada suspiro.
No sé si hay dos que se consuelan mientras esperan, pero si el destino sigue navegando por entre tus aguas y las mías, seremos ese océano capaz de hacernos intocables.
Un beso con amor












