Con efecto a partir del 1 de abril de 2026, el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial de Argentina (INPI) ha incrementado de forma significativa las tasas oficiales, en algunos casos hasta un 100 %.
Lo especialmente destacable no es solo la magnitud del aumento, sino también la introducción de un nuevo sistema para el cálculo futuro de las tasas. Mediante la Resolución 75/2026 se creó la nueva unidad de medida arancelaria “UMAPI”, sobre cuya base se determinarán las tasas en el futuro. A partir del 1 de mayo de 2026, el valor de esta unidad se actualizará mensualmente tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial.
Para las empresas y los despachos con actividades de propiedad industrial en Argentina, esto significa ante todo una mayor dinámica en la planificación de costes. En el futuro, las tasas oficiales ya no podrán variar únicamente por ajustes formales, sino también de manera periódica como consecuencia de la evolución de la inflación. A ello se suman posibles fluctuaciones del tipo de cambio.
Esto demuestra una vez más, especialmente en la gestión internacional de la propiedad industrial, lo importantes que son una gestión transparente de costes, procesos sólidos y una visión actualizada de las estructuras de tasas específicas de cada país. Al mismo tiempo, estos modelos tarifarios dinámicos e indexados generan retos completamente nuevos para sistemas de gestión de PI como con su módulo TAX. Cuando las tasas dejan de modificarse solo de manera puntual y pasan a cambiar potencialmente cada mes, sumándose además el efecto de los tipos de cambio, aumentan de forma considerable las exigencias en cuanto a actualización de datos, lógica del sistema, capacidad de previsión y representación fiable de los costes en la operativa diaria.