En 1992, un adolescente llamado John Thompson estaba solo en casa cuando un tractor le arrancó ambos brazos en un extraño accidente agrícola. A pesar de sus heridas, logró levantarse, entrar y llamar a la puerta para pedir ayuda con un lápiz en la boca. Sobrevivió y le volvieron a unir los dos brazos.
Una de las historias de superación más grandes que se conocen:
En febrero de 1992, John Thompson sufrió un grave accidente cuando estaba solo en su casa: un tractor le arrancó los brazos.













