Que me des una caricia,
Aunque no fuese suficiente
Para alimentar estas ganas
De estar contigo.
Sería suficiente,
Para hacer de este pequeño fuego
Un gigantesco incendio.
Si tus palabras son cerillos
Imagina lo que serían tus manos
En mi cuerpo.
Tus labios en mi cuello.
Y tu voz en mis oídos.
Sería insuficiente el tiempo
Para recorrer tu torso
Con la yema de mis dedos.
Para llenar cada espacio tuyo
Con mis besos.
Quisiera estar allí
Para verte dormir,
Y me abraces al decir,
Que la espera fue larga
Pero la felicidad del momento
Infinita.
Infinita como el prematuro deseo
De que esto se extienda
Tanto como la vida misma.
Y que la expectativa de los otros
(Sobre lo nuestro)
A lo mediocre y a lo efímero,
Al fin desaparezca.
-Angie Tatiana Guevara Arteaga.