Me gusta la tarde cuando la luz es cómplice y me entiende aunque sea yo inentendible. Me gusta el café con libros y los libros con demencias. (Me gusta el ruido de tus ojos) Me gustan las letras. Me gusta la poesía que es palabra sagrada de mentes que nunca supieron si son razón o alma, y que absorbe vidas y muertes, porque tanto resucita como mata.
(Me gusta el silencio de tu piel, que se hace bulla en las entrañas, y tu boca conquistadora de lugares sólo un poco permitidos.
Además me gusta cuando me sugieres la intención de tus sentidos)
R. Ke









