Repetida imagen. Hoy te soñé de nuevo, o mejor dicho, soñé tu ausencia. El recurrido tema de tu búsqueda vino a mà de nuevo en la madrugada. Volvà a buscarte sin recompensa alguna. No estabas por ningún lado. Sin embargo, dicho sueño fue como una recapitulación de todos los anteriores donde te buscaba y te encontraba o no. Mira, en lo alto de la calle, donde nuestra ciudad se levanta en una loma, ahà estaba tu casa de tres pisos, la ya soñada repetidas veces. Pero ahora el paisaje no se formaba con las casas de los vecinos, ahora eran todas las otras casas donde habÃas vivido y donde yo te habÃa buscado. Alguien se acercó a mÃ, un gringo, creo. Y yo le conté mi historia tras de ti, y los sueños que he tenido buscándote. Esa casa tal, esa casa tal otra. Le iba señalando mis aventuras casa tras casa. Las palabras precisas que le dije al gringo viejo las he olvidado, no asà la sensación que tenÃa de saber que ahà estaba la oportunidad de hacer un recuento de la historia de mis búsquedas tras de ti, inalcanzable.











