Hueles a felicidad, a domingos en casa, a sonrisas al despertar, a café por las mañanas, a besos extraviados y robados, a abrazos de oso, a miradas de arcoiris, a "te amo" al oÃdo, a el erizar de la piel, a tsunamis de deseos, a terremotos en escala de 7° Richter, a un "no te vayas quédate conmigo mas", a caricias del alma...
¡Sabes al amor de mis amores!
Leregi Renga




















