Tantos años, tantas cosas, un montón de experiencias por las que hemos atravesado, por las que hemos pasado, un montón de alegría, otras tantas de amargura, pasos que nos llevaron por caminos felices y en otros por terrenos baldíos o tristes.
Si, la vida nos ha dado días hermosos y también días difíciles; pero basta ese abrazo que parece eterno para darme cuenta que me sigue haciéndome vibrar, que el escalofrío me recorra todo el cuerpo, que me sienta enamorada igual que ayer... Esos son tus abrazos... Tus brazos me apapachan y todo cobra sentido, todo mágicamente se compone, todo brilla y me da felicidad.