Acusan al Colmex de antisemitismo por ruptura con Universidad Hebrea
🇲🇽 El 26 de noviembre de 2024, el Colegio de México (Colmex) fue acusado de antisemitismo tras anunciar la suspensión indefinida de su convenio académico con la Universidad Hebrea de Jerusalén (UHJ). La decisión, tomada el 7 de noviembre de 2024, fue respaldada por la Comisión de Revisión del Acuerdo de Vinculación Académica y Colaboración, conformada por estudiantes y académicos de la institución. El colectivo de Estudiantes contra el Genocidio en Palestina celebró la medida, considerándola un boicot contra el genocidio. Sin embargo, académicos y figuras públicas reaccionaron en contra, publicando un comunicado en el que más de 8,000 intelectuales de todo el mundo rechazaron el boicot académico, argumentando que este divide la realidad y limita el pensamiento crítico al excluir el debate necesario sobre el conflicto israelí-palestino. Además, señalaron que este tipo de medidas atentan contra la libertad de pensamiento y disidencia. En las redes sociales, algunos acusaron al Colmex de ser antisemita por la ruptura con la universidad israelí, mientras que otros defendieron la crítica como una forma de ocultar el genocidio palestino. La controversia generó una creciente polarización, y muchos consideraron que la decisión del Colmex obstaculiza el diálogo académico global.
CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 26 (EL UNIVERSAL).- El pasado 7 de noviembre del 2024 el Colegio de México (Colmex) anunció la suspensión de man
🇺🇸 On November 26, 2024, Colegio de México (Colmex) was accused of anti-Semitism after announcing the indefinite suspension of its academic agreement with the Hebrew University of Jerusalem (UHJ). The decision, made on November 7, 2024, was supported by the Academic and Collaboration Agreement Review Commission, made up of students and faculty from the institution. The Students Against Genocide in Palestine collective celebrated the move, calling it a boycott against genocide. However, academics and public figures reacted negatively, publishing a statement in which over 8,000 intellectuals worldwide rejected the academic boycott, arguing that it divides reality and limits critical thinking by excluding necessary debates on the Israeli-Palestinian conflict. They also pointed out that such actions undermine freedom of thought and dissent. On social media, some accused Colmex of being anti-Semitic for severing ties with the Israeli university, while others defended the criticism as a way to silence the Palestinian genocide. The controversy sparked increasing polarization, with many viewing Colmex's decision as hindering global academic dialogue.





















