El miedo a ser coherentes.
Nuestras pisadas son indecisas, volátiles y nuestras huellas se difuminan con celeridad. Caminamos sobre un suelo fangoso, una ciĂ©naga que engulle cuanto entra en contacto con ella. Somos seres temerosos, efĂmeros y contradictorios, y por eso eludimos afrontar los conflictos que están arrasando vidas, dignidades y que no siempre se manifiestan como guerras. Rebusco el porquĂ© de esa falta de…














