¿El terror de las lÃneas rectas? El mÃtico escáner de mano Genius GS-C105
Mucho antes de que pudieras escanear un documento en un segundo con la cámara de tu móvil, digitalizar imagenes en los 90 requerÃa dos cosas: paciencia de monje y un pulso de cirujano.
Y el rey indiscutible de esa odisea fue el Genius GS-C105.
Lanzado a principios de los 90, este icónico escáner de mano color gris era la opción accesible y favorita para estudiantes y pequeñas oficinas que no tenÃan el espacio/presupuesto para un gigantesco escáner de cama plana o de tambor.
Su propuesta técnica era pura nostalgia de 16 colores:
* Escaneo a color: Capaz de capturar imágenes en gloriosos modos de color o escala de grises. * Ancho de 105 mm: De ahà su nombre. Si la foto o el texto impreso era más ancho que esos 10.5 centÃmetros... ¡buena suerte! TenÃas que escanear por partes y luego intentar "coser" la imagen con software. * Interfaz propietaria: VenÃa con su propia tarjeta ISA que tenÃas que instalar dentro del gabinete de tu PC. ¡Nada de Plug & Play por USB!
El verdadero ritual del GS-C105 consistÃa en presionar el botón lateral, ver cómo se encendÃa su brillante luz interna y deslizarlo hacia abajo sobre el papel.
Si ibas muy rápido, la imagen se estiraba; si ibas muy lento o temblabas, tu foto terminaba pareciendo una pintura abstracta de Picasso.
Aun con sus texturas distorsionadas y las peleas con los jumpers de la tarjeta de interfaz, este dispositivo fue la primera ventana al mundo de la digitalización para miles de entusiastas.
¿Te tocó sufrir (o dominar) el pulso con el Genius GS-C105 o algún otro escáner de mano?
¿Cuál fue la imagen más rara que te quedó por culpa de un mal movimiento?












