Te he segmentado, fracturado, roto, he sido dura contigo y cuando se trata de criticarte te he dejado hecha polvo o en pedazos. He sido tu peor juez, jurado y verdugo.
Ya no más, ya no te haré eso mi niña de ayer, mi joven del pasado, mi dama de la posteridad, mi mujer madura de hoy.
Dicen que nunca es tarde para empezar, para reconciliarte con la que fuiste y con la que ahora eres. Seré buena, bondadosa, linda, cariñosa, amable, empática, cordial, humilde, amorosa conmigo misma de hoy en adelante. Me reflejare en el espejo y diré: estás hermosa, eres fuerte, tu puedes, sigue asÃ!
Leregi Renga












