Me lo pregunto cada noche y cada noche se me llena el desvelo de ti, de tu nombre, con mi pensamiento fijo solo en tu rostro, imaginando tus manos acariciando mis mejillas, ilusionandome con la idea de tus labios sobre mi boca dÔndome besos y mÔs besos y que entre ellos muchas sonrisas revelen la felicidad que me das, la dicha continúa de saber que eres parte de mi vida y el gran amor que te profeso.
Y de nuevo surge la pregunta: ¿SabrÔs que es a ti a quien mÔs pienso cada noche?
Leregi Renga













