La verdad es que puede separar su infancia en dos secciones: el antes y después de mudarse. En Londres era un niño muy introvertido y ansioso, difícilmente se relacionaba con otros porque ni siquiera se atrevía a hablarles, la única que pasaba tiempo con él era Elle.
Cuando empezó en la nueva escuela, ya en EE.UU., lo primero que hizo fue meterse al club de drama. No le avergüenza decir que es algo que cambió su vida por completo, cuando uno juega a ser alguien quien no es hasta sentirse cómodo es su propia piel, fue casi como volver a nacer. Con el tiempo se dio cuenta que estar en escenario no era tan lo suyo, pero lo desvergonzado ahora no se lo quita nadie. Además, era un crío muy hiperactivo y responsable.