Tengo la sensación de estar dando un salto al vacío.
Llevo años queriendo saltar. Pero cada vez que cuento hasta tres, aparece una voz que me susurra:
"Todavía no estás lista."
Quizá este diario exista como el registro de que nunca lo estuve. Y, probablemente, nunca lo estaré.
Aun así, hoy decido darle luz y voz a toda las vivencias de esta mujer ultrasensible. No como un acto de valentía, sino de rebeldía. Una pequeña revolución contra esa voz que insiste en decirme:
No puedes... No eres suficiente...No estás lista.
Hoy decido mostrar la herida con la que nací. Pero también el camino que esa misma herida me obligó a recorrer.
Un viaje por países, personas, relaciones, terapias, rituales, silencios y despedidas.
Soy una sobreviviente de mi, he aprendido a nadar en mi mente y mis emociones.
Hoy vengo a narrar el viaje de regreso a mí.



















