El cuarto de una artista
Al despertar bajo las sábanas cósmicas que encubren la magia, la mirada escudriña la alcoba. Observas prendas de ropa bajo el suelo, algunos lienzos de tela en blanco colocados por el costado izquierdo de la cama, réplicas de Paul Cézanne ubicadas en la parte medial del muro anterior, un cuadro de corcho con notas encima y un montón de múltiples objetos sin nombre regados en toda la habitación. Al fijar mi vista sobre la esquina izquierda de la recámara, diviso el cuerpo de la mujer que compartió la noche conmigo y la cama. Ella se encuentra desnuda y de pie junto a un atril. Al admirarla, observó que su mano izquierda traza contornos abstractos sobre una hoja de cebolla encontrada en su base y su mano derecha dicta un movimiento cíclico, que hace retirar su cabello del rostro para despejar la mirada. Al hundirse en el acto visual de su obra, se perciben las sombras impresas por aquellas extremidades que actúan como la lente y el trípode de una cámara fotográfica que hacen capturar perfectamente la imagen. Su gozo es dibujar, fotografiar e imaginar. El sentido psíquico de su vida es construir un mundo propio. Su dilema, es adquirir inspiración. Su impaciencia, es su premura. Su error, es el encuentro de ambrosía y perdición infinita en su introspección. Ella siempre y a la vez, ella nunca. Simplemente ella oculta en su mundo.
Cara Oculta
Cartas a Sammy Brown por
Cara Oculta
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