Conocía a la mujer de hace un buen tiempo, el único problema es que ella no le conocía... así, de hombre. Entró como si no necesitase invitación, dejando sus armas en la entrada como acostumbraba, miró alrededor frunciendo los labios cuando una ola de nauseas le batió. “Danielle, sé que debes estar por acá así que... tomaré de tu té.” @edevanes










