Te espero ahí, en el camino de siempre, donde el tiempo se detuvo y la mente vive de recuerdos tuyos.
Mi corazón tiene un sitio para ti, mi alma aún acuna tu presencia y mis brazos esperan ansiosos tu regreso. No tardes, estoy sedienta de tus besos y hambrienta del perfume de tu cuerpo.
Leregi Renga












