La Naturaleza Se Defenderá
La maquinaria se mueve lenta, como si una magia ancestral las estuviera parando, pero no es la magia lo que me preocupa, es quien la empuña.
Ixtal nunca ha sido de mi agrado, ¿pero acaso eso importa? Me pagarán un buen pellizco por cada uno de estos árboles.
Los árboles hablan, los escucho gritar cada día, agonizantes y desesperados por no ser arrancados, y eso no pasa desapercibido por los que ahí viven.
He escuchado historias sobre un león gigante que acecha en sus ramas, esperando el momento perfecto para que el cuello de su presa borbotee sangre y fertilice la hierba nueva…
Pero yo no tengo miedo del León, de lo que verdaderamente tengo miedo es de que el pedido no esté listo a tiempo. ¡Me dan igual sus vidas, seguir talando y trabajando, no hay tiempo que perder!
Esperad, oigo estruendos, estos no son animales… ¡A las armas!
¡Vienen los axiomáticos!
Dartun el Contrabandista, antes de ser brutalmente asesinado por Qiyana, la mejor de sus Nueve Hermanas.
















