El yoga toma como soporte el cuerpo de la filosofía Samkhya. Su propuesta es disociar a Purusha (el espíritu) de Prakriti (la materia). El espíritu es inactivo, inmutable y el sujeto del conocimiento. La materia está en constante mutación y es el objeto del conocimiento. Para el Samkhya, el origen del sufrimiento está en la identificación del espíritu individual con los procesos mentales. Por ello, la finalidad del conocimiento no es la vana búsqueda de la causa de la condición humana, sino la liberación.










