@ seokga:
reacción ajena es justo la que esperaba, ambos siendo totalmente nuevos en todo esto. lo sabe porque la conoce y una reacción distinta definitivamente lo hubiera extrañado más que esta. ‘ tú eres la idiota ’ vuelve a atacar, fingiendo indignación, pero fachada desaparece cuando recibe confesión de vuelta. puede sentir su corazón dar un vuelco y manos temblar ligeramente, pero reacción inmediata es sonreír ampliamente. esta se borra, sin embargo, cuando siente impacto de la almohada que no ha podido esquivar, pero que no le hace ningún daño. la sostiene entre manos y la golpea de vuelta, suavemente, para continuar el juego. ‘ ¡hey! estoy saliendo de un coma ¿y me agredes? pfff, creo que ahora te quiero un poco menos ’ se atreve a bromear, volviendo a esbozar esa sonrisa que parece exclusiva para ella. la observa acercarse nuevamente, atrayéndola entre sus brazos y acariciando su cintura mientras asiente varias veces con la cabeza ante aquella orden que ya conoce tan bien. hace una nota mental para pedir que les traigan unas bolsas de sour patch kids, aquellos dulces asquerosos a los que podría acostumbrarse. por primera vez en mucho tiempo puede asegurar que siente paz, siente que puede estar tranquilo con muchísimas cosas y está seguro que se debe a presencia femenina, no solo en este momento, pero desde hace meses. ‘ ¿lo quieres? ’ pregunta entonces ante murmullo, envolviendo sus brazos alrededor de su cintura. una de sus manos sube al rostro de la mayor para tomarla del mentón y obligarla a mirarlo cuando dice las siguientes palabras. ‘ se mi novia, entonces ’ eso es algo que nunca ha dicho en su vida, pero ahora se siente como lo correcto. el ryung de hace unos meses se estaría revolcando por aquella clara señal de debilidad pero ¿acaso lo era? ¿era debilidad actuar por algo que se sentía tan bien? ‘ eres un dolor en el culo, pero quiero que seas mi dolor en el culo ’ esboza una sonrisa, ladeando ligeramente el rostro. ‘ jodida loca de mierda, mira lo que me has hecho ’ suspira, antes de atraerla para poder besarla. la quiere, claro que lo hace.
chasquea su lengua con fastidio contra el cielo de su boca, observándolo sin sorpresa alguna. ‘ ¡tu eres el idiota! ’ exclama con fuerza, no sabía como comportarse. quería caerle a golpes, a besos, lo que primero ocurriese. ese calor sobre sus mejillas, ese revolotear de mariposas en su estómago e incluso la sonrisa que con tanto esfuerzo busca eliminar porque no podía creer que quisiese sonreír en una situación así, que estaba descubriendo unu nuevo sentimiento y todavía no descubre si le gusta o lo detesta. sostiene aquel cojín en el aire, lo lanza con más fuerza y falla a propósito porque va, no era justo con quién recién salía del hospital. ‘ así dijiste que me querías. ’ murmura lo último, estaba gritando por dentro porque ¿querer? ¿¡querer!? le parecía una locura, algo que no lograba creer todavía. ‘ además, si tu me quieres un poquito menos tendré que golpearte. ’ no me quieras menos, se traduce en lenguaje ophelia. sus yemas se hacen paso en su camisa, acariciando aquella piel que ya conocía de memoria, aquella tinta sobre sus brazos que lo hacía tan característico de él que se los había memorizado todos y cada uno de sus tatuajes. estaba perdida. porque ahí, con él en sus brazos, después de un susto de muerte es que se da cuenta que había caído profundamente por él. no necesariamente una debilidad como lo solía considerar, no, ryung la hacía más fuerte y quizá por eso habían logrado salir con vida de aquel túnel. su mano sobre la de ryung sostiene de tal forma que sus dedos estén entrelazados; sus manos, aquellas llenas de callos y cicatrices calzaban a la perfección con las de él, se había dado cuenta antes pero no le quiso decir nada. asiente en silencio, porque sí lo quería. quería estar con él, que él estuviese solo con ella. conocerlo mejor, poder besarlo cuánto quisiera y cuándo quisiera, quería muchas cosas de él y no le molestaba admitirlo cuando eran ellos dos en su propio mundo. ‘ ¡yah! ’ le reclama suave, dándole un suave golpe en el hombro. ‘ no te puedes subir sobre mi confesión, esa era mi pregunta. ’ gruñe con fastidio, sin moverse de posición actual lo vuelve a mirar con seguridad. ‘ tú se mi novio, entonces. ’ intenta ahora, siendo ahora ella quién hacía la pregunta. que tenía en mente seguirle luego de que le pidiera que saliera con ella. ‘ igual... sí quiero ser tu novia. ’ susurra, desviando su mirada hasta algún punto en la habitación hasta que nuevas palabras llegan a sus oídos. era un tipo de humor que la hacía reír. ‘ eres un mierda en el coqueteo, ryung. ’ le apunta sonriendo con diversión, riendo por lo triste que había sido. ‘ loco de mierda tu-- ’ se interrumpe cuando son pétalos los que rozan con los opuestos, lo besa lento, lo besa con ganar y porque quiere hacerlo. ‘ te quiero. ’ repite nuevamente y por última vez en el día. tenía sus dosis de cariño muy limitadas, tenía que acostumbrarse primero.











