' cuando solía vivir en bélgica mi vecino era un anciano de ochenta años, todos los días me recibía con un plato de comida. ah, que siempre lo tomaba por vergüenza a decir que no. "no eres de hablar mucho, ¿huh?" siempre me decía mientras intercambiábamos caminos por cortos momentos de la noche. él trabajaba tocando el piano en un restaurant, yo estaba a la madrugada para salir. así interactuamos por dos años, siempre un plato de comida, yo solía estudiar con su piano en el fondo tarareando melodías... hasta que un día simplemente paró. dijeron que fue un infarto. sin embargo, aquel anciano en esos dos años se comportó mejor que mi familia en veintisiete años. encima de su piano había una nota con la letra de vienna de billy joel y un pequeño mensaje: para leo, quién me recuerda al nieto que nunca tuve, no estoy bien de salud, supongo que pronto será mi tiempo pero... no olvides a este anciano cuyo nombre solo tu recordabas. creo que nunca lo olvidaré, pierre, el pianista simpático que cuidaba de mi. '