La costumbre es usar espantapĆ”jaros. Yo no tengo nada que proteger de las aves, asĆ que uso atraepĆ”jaros (no se si existe tal cosa): en el fondo de casa tengo unos pĆ”jaros falsos tamaƱo real que alguna vez compró mi padre, los mantengo ahĆ convencido de que cuando cualquier ave vea esos maniquĆes con alas vendrĆ”n masivamente. AdemĆ”s dejo siempre un plato con alpiste y/o migas al lado de un tarro con agua que cambio a diario antes de que dĆ© a luz algĆŗn dengue.
Ellxs vienen, comen, beben, se baƱan, cantan mucho y apenas cagan. Si me ven me miran cada vez con menos desconfianza. A veces dicen pĆo y yo prefiero no discutir. Llaman a familiares y amigxs, mi casa es punto de reunión, me gusta creer que tambiĆ©n es parador de migraciones. Corrieron la voz. Las noticias vuelan.
De vez en cuando tengo cosas que hacer en el fondo de casa y siempre se repite la misma escena: el emisario mĆ”s valiente se posa en la zona del muro mĆ”s lejana a mĆ, me mira y me grita cosas. Yo se que estoy invadiendo su territorio en mi propiedad, pero que esperen, aprendan a compartir le digo que les diga, que transmita mi mensaje sin discutir.
Pero discute.
Ayer se puso fastidiosa la cosa. El agua y el alpiste estĆ” en una zona techada, yo andaba por ahĆ y otra vez apareció un bicho con alas a prudencial distancia reprochĆ”ndome mi inoportuna presencia, que parece ser siempre. Le dije aguantate, un poco de paciencia, cooperación, no puede ser tan urgente. Entonces el muy atrevido voló hasta el techo que tenĆa encima de mĆ y desde el otro lado siguió protestando que pĆo esto que pĆo aquello y empezó a dar saltitos arriba mio solo separados por el tejado. Pum pum pum pĆo pĆo etcĆ©tera. Pero quĆ© ansiedad le gritĆ©.
Paró. Ofendido.
Entonces agarrĆ© el platito con alpiste y lo puse en la parte mĆ”s alejada de mĆ, en la ventana del baƱo.
El gritón no tardó ni dos segundos en aparecer en el muro, me miró con un ojo, luego con el otro, hizo lo mismo con el platito y con actitud civilizada se puso a comer.
Le faltaba usar cubiertos al hinchapelotas.