Sorprendide, por esa extraña sensación, sentipensar.
Me recuerda a una vez, cuando bien wachite, tuve una amistad, en la que reconocí años más tarde, fue quizás la primera vez en sentirlo, donde la ternura me invadía, y la tontera me desbordaba. Sin reconocer ni entender lo que sucedía, sabía que tenía que ocultarlo para cuidar el vínculo.
Hoy encontré en internet la expresión: "koi no yokan" Quizás es un poco eso lo que me pasa.
Los vínculos van y vienen. El cistema nos devora, perdemos la ternura y la sensibilidad, también la sinceridad con otres y con une misme.
Encontrar nuevas formas de expresar lo cotidiano, lugares trinchera, donde resistir tanto drama, eso es un poco hydra.
















