Toda mi vida le estuve huyendo al amor, siempre se me hizo tan absurdo lo cursi, temía ser volátil con mi memoria y estúpido con mi corazón, me inquietaba la idea de guardar momentos de los que, en ningún momento querria recordar de nuevo.
Pero un día llegaste tú, te proclamaste tuya y de nadie más, te admiré tan genuina, tan hermosa y libre, que no pude evitar caer en regalarte mis letras y escribirle al amor, y a dejarme vencer por lo cursi que tanto evitaba ser.
Y nunca me sentí tan vulnerable y seguro, tan valiente y temeroso, mis letras, tristemente, son lo único que puedo ofrecerte. Podría recitarte mis poemas cada mañana y darle tu nombre a mis escritos, podría enseñarte las infinitas constelaciones, e incluso, podría buscar estrellas que posean tu inicial.
Me proclamo tuyo, te pertenezco a donde quiera que vayas, me hiciste tuyo cuando, sin querer con tus letras me enredaste, me encuentro en el laberinto de tus pensamientos que aún no distingo si eres tú, o soy yo.
~ Camilo R & Bujii


















