El revendedor que se gastĂł todos sus ahorros en boletos de BTS viendo cĂłmo lo inscribieron en mĂĄs de 20 universidades, le sacaron varios prĂŠstamos, le contrataron casi una decena de servicios de internet, apareciĂł su nĂşmero en pĂĄginas sx4les, lo afiliaron a todos los partidos polĂticos, y encima lo quemaron por infiel a dĂas de casarse:



















