El ejercicio
He transitado un largo camino de salud en la alimentación y el ejercicio. Sobre el ejercicio, partí odiando las clases de educación física hasta que, gracias a buenos profesores, me fui dando cuenta del avance, los logros al entrenar y no rendirse, pasé de ser la que evitaba correr, a la que lograba dar todas las vueltas a la cancha -lento, pero lo lograba-, la que no podía hacer dos abdominales sin morir, a ser la que hacía abdominales extras.
En la Universidad me obligué a ir al gimnasio, con amigas para no sentirme sola ni inadaptada por no entender cómo funcionaban las máquinas, a ser la que iba dos veces a la semana, tenía una rutina propia y le enseñaba a sus otras amigas a usar las máquinas. Obviamente no todo el trayecto ha sido de victorias, es más, creo que muchos han sido fallos, pero si uno persiste y busca cumplir metas propias a su propio ritmo -sin compararse con otros sino consigo mismo-, todo es posible.
Actualmente asisto a clases de electroestimulación -hago 20 minutos de ejercicio 2 veces por semana con un traje que estimula los músculos-, llevo un mes yendo y ha sido fantástico, poder sentir el cuerpo fortalecerse, sentirme con más energía en el día a día, sentir que la creatividad y el empuje para realizar actividades ha aumentado y sobre todo, la sensación de sentirme bien con mi cuerpo... sigo con el mismo peso, pero tanto en la postura, mis curvas y la fuerza, noto un gran cambio: me paro mejor, noto más pequeña la cintura y las piernas y espalda más tonificadas, soy capaz de levantar pesos con los que antes sufría (como la caja del closet con ropa de otra estación).
En fin, hacer ejercicio es difícil, al inicio es un gran sacrificio en tiempo, esfuerzo y fuerza mental para no rendirse, pero una vez que se le agarra el ritmo, todo tú va cambiando de manera muy bella.











