Impacto ambiental de la minería de criptomonedas
Las criptomonedas requieren grandes cantidades de energía debido a los cálculos necesarios y a la cantidad de computadoras en red que están conectadas para su funcionamiento. Algunos estudios han tratado de cuantificar este consumo y, dentro de los principales resultados, destacamos los siguientes:
· Bitcoin, la criptomoneda más conocida y comercializada, utiliza 121 Teravatios-hora (TWh) de electricidad cada año, más que todo el país de Argentina.
· Una transacción de Bitcoin es el equivalente, en términos de energía eléctrica, al consumo de energía de un hogar estadounidense promedio durante 39,67 días.
· Según el Índice de consumo de energía de Bitcoin de Digiconomist, la moneda tiene una huella de carbono comparable a la de Nueva Zelanda, que produce 36,95 megatones de CO2 al año (utiliza tanta energía como Chile). No obstante, el Índice de consumo de electricidad de Bitcoin de la Universidad de Cambridge, muestra una cifra mucho mayor de 110,53 TWh, más que el consumo energético anual total de los Países Bajos.
· La red Ethereum (segunda después de Bitcoin) usa tanto poder como toda la nación de Qatar.
· Estimaciones sugieren que si el precio del Bitcoin alcanzara un millón de dólares, la moneda digital podría convertirse en el quinto mayor emisor de CO2 del mundo, superando a Japón.
· Al comparar las criptomonedas con otros sistemas monetarios o medios de consumo, algunos estudios sugieren que una sola transacción de Bitcoin tiene la misma huella de carbono que 680.000 transacciones de Visa o 51.210 horas de visualización de YouTube.
· En los últimos dos años, el aumento histórico de Bitcoin ha provocado que las emisiones aumenten en más de 40 millones de toneladas, lo que equivale a 8,9 millones de automóviles agregados a las calles.
Lo anterior ha levantado algunas alarmas, especialmente en la comunidad científica que empieza a cuestionarse en qué medida este crecimiento exponencial de la minería de criptomonedas imposibilita que se alcancen los objetivos establecidos para mitigar el cambio climático. Algunos autores han señalado que las emisiones derivadas de la energía de la minería podrían impulsar el calentamiento global por encima de 2 ºC.
Además del consumo eléctrico, los procesos mineros de criptomonedas generan una cantidad importante de desechos electrónicos en la medida en que el hardware utilizado para realizar las operaciones matemáticas se va volviendo obsoleto. Según el monitor de Digiconomist, la red Bitcoin genera entre ocho y 12 mil toneladas de desechos electrónicos cada año dado que las máquinas necesarias para operar la gran cantidad de transacciones actuales y la complejidad de los procesos que deben desarrollar, deriva en una constante actualización y nueva adquisición de aparatos electrónicos.