El Barcelona ha comenzado a mover los 222 millones de euros de la cláusula de Neymar, pues concretó el fichaje de otro brasileño, el mediocampista Paulinho, hombre que llega para cubrir cualquiera de los puestos en la medular culé gracias a su capacidad para defender y atacar. De pierna fuerte, largo recorrido y solidez en el juego aéreo, el sudamericano aterrizará en Catalunya tras una aventura por la Superliga china, ese campeonato que a golpe de talonario se ha llevado a varias estrellas. Allá se perdió de los focos europeos luego de dos años vistiendo la franela del Tottenham y ahora ha sido rescatado por la urgencia del Barca, que necesita a gritos piernas frescas e imagen renovada tras la estampida de Neymar y el reciente descalabro en la ida de la Supercopa española contra el Madrid.