Apartarme del bullicio, escapar, tumbarme en un prado y dejar que el sol inunde sus rayos solares en mi rostro, dejar que el viento me acaricie, que sienta el rocÃo de una mañana de un verano que está por arribar... Tostarme del calor, olvidar todo, recrearme en mi memoria y solo respirar calma y paz, dejar que mi mente navegue, se pierda, que solo sienta lo grandioso de ese momento y disfrutarlo plenamente; asÃ, como si fuera el instante definitivo antes de mi último suspiro, para después irme lejos, muy lejos, solo a dónde la felicidad la puedes tener en las manos y sabes que ya no va a querer escapar de ti.
Leregi Renga













