Mis pensamientos están contigo, mi inmortal amada. Sólo contigo puedo vivir plenamente o dejar de vivir. Calma, mi vida, mi todo. Sólo considerando con calma nuestra existencia, podemos lograr nuestro fin de vivir juntos. Sigue amándome. Nunca juzgues injustamente el leal corazón de tu amado. Siempre tuyo. Siempre mÃo. Siempre nuestro.
Carta de Ludwig van Beethoven a su Amada Inmortal













