Ya no desperte...
Lo se muy bien, esa noche, desee no despertar. Una y otra vez, con mucha fuerza lo desee...
¿Puedes imaginar que tan rota estaba para desear algo como eso? Pues estaba y muy... Muy rota... Desde el alma, hasta los huesos; no existían puntos medios. Dolia como nunca. Lo sentía como todo.
De entre todo, destacaba la respiracion entrecortada, que temblorosa, y "silenciosa", me obligaba a precionar la almohada, para ahogar algunos sollozos que lograban escapar. Este, era el tipo de respiración, que te obliga a tomar más de aliento del que puedes. Mismo, que doloroso y con esfuerzo, habre paso a un suspiro, lleno de promesas rotad que desbordantes van sembrando a su paso: árboles de "hubieras", jardines de "tal vez" con arbustos de "quizas".
Y claro, no podría olvidar, ese pinchazo, de todas las conversaciones que no existieron, alojadas en el pecho… El zumbido en mis oidos, testigo de escuchar lo que jamás podrías decir.
Recuerdo a detalle, las preguntas, respuestas, los reclamos... ¿Y como podría olvidarlo? Si murieron todos en mis labios. Y los pensamientos invasores: Que borrachos e inconcientes, a las tres de la mañana llenos de melancolia, y drama, decidieron recordarte a gritos, con muchas cerenatas. Supongo que todo eso, esto y mas... hizo poco a poco, lo suyo, hasta que todo tuvo vida propia. Con eso, no había cosa que pensara que fuera menos dolorosa... Pero sin duda alguna, el recuerdo tangible de tus manos en las mias... Ardia, como ningún otro recuerdo podía. Gritaba aún sin voz.
...Después de algunas horas, desgastada y casi en sueños comenze a fantasear, una vida imaginaria, con tu amor intacto de regreso... Jamás sabré por qué la realidad, de un golpe me encontro justo al amanecer. De pronto aquello me parecía una señal. Pero nada sucedió. Asi pasaron días, quizas semanas, tal vez un mes... Cuando note, que nunca desperte.
Eran claras las señales. Una gran parte de mi escencia, se había ido, sin retorno. Muriendo asi de un momento a otro. Fue aquel golpe de "regreso" donde se quedo, lo que fui y no sere.
Es entonces que desde que lo note: No puedo evitar cuestionarme: ¿Cuanta gente se irá a a dormir, sin despertar al dia siguiente?... ¿Que les hace doler tanto?... ¿Quien los hizo morir? Pero aún hay algo más importante: ¿Cuantos de ellos viven, sin saber que ya murieron una noche?
¿Y tu? ¿Te lo preguntas?
...
¿O me diras como moriste?... Tres con seis de la mañana.











